
69 AÑOS DE ECOPETROL
HOMILIA
Barrancabermeja, Agosto 25 de 2020
La palabra de Dios que es viva y eficaz nos pone hoy la parábola de los talentos con ese reclamo de ser regalos, pero de cuyo rendimiento si debemos dar razón al Señor de los talentos, principio, guía y meta de todo. En el contexto de esta parábola cabe el refrán que “a quien mucho se le da, mucho se le pide”. Ninguno de los que hoy celebramos los 69 años de Ecopetrol somos dueños y merecedores de esta magna empresa, somos beneficiarios y herederos de un legado que en definitiva es patrimonio de los colombianos. Hoy la disfrutamos, pero por lo mismo se nos pide hacerla rendir y multiplicar sus beneficios, ampliar su cobertura en calidad y en cantidad; en definitiva, siendo la empresa bandera de la nación, hemos de hacerla símbolo del avance en bienestar y en dignidad de vida del pueblo colombiano. Por lo mismo, ha de estar edificada, operada y proyectada sobre los cimientos de la justicia, la inclusión y el derecho, signos en sí del cielo nuevo y la tierra nueva prometidos por el Señor y entronizado por los apóstoles y la obra de la Iglesia, los discípulos misioneros de Jesús.
De otra parte, la situación que estamos viviendo y su consecutivo desplome de instituciones y estructuras nos habla de la precariedad de nuestros castillos y de la necesidad de mantener una actitud noble y humilde en todo y a pesar de todo, entendiendo que todo es negociable menos la vida digna y honrosa de la persona humana.
La primera lectura nos recuerda que todo ha de ser hecho con paciencia la cual es muy muy afín a la sabiduría de Dios que es eterna y conveniente. Y siempre se debe proceder con la prudencia que requiere un esfuerzo constante de revisión y discernimiento, más en un mundo tan cambiante como el actual.
En definitiva, la mejor empresa nos es la que tiene mucho, sino la que hace rendir u optimiza al máximo sus recursos movida por el compromiso por el bien de los demás, con la honradez de su conciencia y su justificación histórica. Así se va convirtiendo también en un patrimonio, cuyo impacto puede durar siglos y siglos.
En esta fecha honramos la memoria de quienes la han forjado, protegido y conservado y la han propuesto como una punta de lanza en los compromisos históricos y en la justa comprensión del propio destino. E instamos a quienes están en la primera línea de su tarea misional a que no pierdan de vista la vocación natural de servicio al bien y al desarrollo integral de los colombianos.
Como lo menciona la primera lectura, hemos de estar atentos a no dejarnos engañar por los charlatanes y oportunistas para salvaguardar su integridad en todo sentido. Y ojalá a la par pudiéramos crecer en el conocimiento de nuestro señor y salvador Jesucristo porque si el Señor no construye la casa en vano trabajan los constructores, como bien nos lo recuerda la oración del salmo 126 que se proclamó hace un momento; además, Dios da el pan a sus amigos mientras duermen. Es decir, todo lo hemos de hacer pensado no sólo sobre los cálculos humanos, sino también contando con la providencia divina, y sobre los sorprendentes y maravillosos designios de Dios que tienen al bien común como uno de sus cimientos.
Hablar de Ecopetrol es hablar de capital social, de capital ecológico, de visión integral del desarrollo, de relación amigable con las vecindades y de participación de las mismas; hablar de Ecopetrol es hablar de un proyecto de nacionalidad, de una escuela de diseño de patria y de emancipación de las visiones reduccionistas y de corto alcance de lo que es el desarrollo y la proyección de una nación.
Damos gracias a Dios y a la historia patria por esta magna empresa, por sus forjadores, y por quienes en ella sirven hoy al bien del país y así de todos y cada uno de los compatriotas.
Pedimos a Dios la sabiduría para quienes están al frente y la visión de bien común para todo el pueblo colombiano para que sepamos rodear y proteger este patrimonio nacional.
Que Ecopetrol más que un legado sea un estandarte de la grandeza de un pueblo, de la nobleza de sus gentes y de la presencia providente y protectora de Dios en la historia de nuestra amada Colombia.
+ OVIDIO GIRALDO VELÁSQUEZ
Obispo de Barrancabermeja