La Ordenación de un diácono, es un acto sacramental que lleva a cabo el señor Obispo.
Durante el Ritual de la ordenación diaconal muchos son los gestos que se llevan a cabo: la elección del candidato, las promesas del elegido al diaconado, y, de mayor simbolismo, la imposición de manos y la oración consecratoria, con la cual se transmite y se recibe la gracia del Espírito Santo.
El Obispo imponiendo sus manos sobre el futuro diácono, le da un poder sagrado que brota directamente de Cristo y se transfiere a través del Obispo, representante de la Santa Iglesia Católica.