PRIMERA LECTURA
De la Primera carta de san Pablo a los Tesalonicenses 4, 9-11
Hermanos: Acerca del amor fraterno, no hace falta que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse los unos a los otros; y así lo hacen con todos los hermanos de Macedonia. Sin embargo, los exhortamos, hermanos, a seguir progresando: esfuércense por vivir con tranquilidad, ocupándose de sus asuntos y trabajando con sus propias manos, como se lo tenemos mandado.
Palabra de Dios.