"La Virgen no se retrasa, lleva rápidamente hasta Jesús las necesidades concretas de la gente, como en las bodas de Caná. Así hace cada vez que la invocamos: cuando nos falta la esperanza, cuando nos falta la alegría, cuando se nos han agotado las fuerzas, cuando se apaga la estrella de la vida, la Madre interviene" (Cfr. S.S. Franciso. Misa en la Basílica de Santa María la Mayor. Roma. 28-1-18).