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Mensajeras de paz en Barrancabermeja

Mensajeras de paz en Barrancabermeja

Las hermanas Juanistas han jugado un papel fundamental en el conflicto armado de Barrancabermeja, Puente Sogamoso y San Vicente de Chucuri. Ellas pertenecen a la Diócesis de Barrancabermeja de la Pastoral del Mundo del Trabajo, esta pastoral es la encargada de defender y mediar por las manifestaciones de los conflictos de la clase obrera  trabajadora.

En sus inicios como misioneras de Dios, Las Hermanas de San Juan Evangelistas, llegan a san Vicente de Chucurí a animar la Pastoral del Mundo del Trabajo, se enfatizaban en la parte  urbana y rural de la ciudad, en el año 1988 en esta fecha se comprobaba una gran influencia de paramilitares y guerrillas, en donde se convertía el conflicto armado en esa  burbuja oscura que acobijaba al pueblo. A pesar de estas confrontaciones se originó la masacre de la vereda más  grandes del pueblo llamada  llana caliente, donde varios líderes sociales, sindicalistas y personas del pueblo fueron asesinados y ultrajados por el conflicto armado.

Las hermanas al ver todos estos sucesos de violencia, hicieron un acompañamiento hacia la comunidad. Con la Santa Biblia en la mano y la Cofia (es la prenda que cubre la cabeza y se lleva bajo el velo. ),  que le tapan su cabello  salieron a las diferentes veredas, donde se presenciaba la falta de campesinos por el desalojamiento que causaba la guerrilla  y los paramilitares que hacían presencia en el lugar, sin embargo ellas  llevaban el mensaje de tranquilidad con las pocas personas que estaban en las diferentes veredas.

Al pasar el tiempo las Hermanas Juanistas llegan a Puente Sogamoso en el año 1992, con el mismo objetivo de llevar la palabra de Dios y conceder la Paz como fuente de mediador entre las luchas sindicalistas. En el mismo año el pueblo estaba muy golpeado por la guerra debido a los paramilitares.

Ellas relatan que fue una época muy dura para Puente Sogamoso, porque era muy frecuente ver a la orilla del rio pasar cadáveres de personas descuartizadas. “fue una lucha muy difícil, los sindicales tuvieron que irse de la región por las amenazas de la guerrilla, fuimos testigos de muchos muertos que pasaban en el rio desmembrados” contó la Hermana Miriam Murcia García.

Quizás pasaron muchos líderes sociales por las manos de los paramilitares y para el pueblo ya era muy normal este tipo de sucesos, para ellas era un peligro y cada vez sentían más miedo que les fueran hacer daño “Sí sentía miedo por los tiroteos en la noche, al otro día sabíamos que habían matado gente”. Expresó  la Hermana  Emilia Liscano García.

Sin embargo, por la fortaleza de la fe en Dios nunca desfallecieron al propósito de llegar a todos los rincones del pueblo, para transmitir el mensaje de tranquilidad a los sindicatos y líderes sociales. Las hermanas relataban que había muchas exequias en la parroquia y como el párroco no se encontraba entre semana, ellas realizaban el acto espiritual para que los familiares les dieran el último adiós a sus seres queridos. El sitio donde llevaban los cuerpos no daba abasto, las hermanas ofrecían una parte del templo para guardar esos cuerpos que estaban en las calles y esperar a que los familiares lo reconocieran y lograran buscar los servicios fúnebres.

Al llegar las hermanas a Barrancabermeja, vieron el panorama de las luchas de trabajadores del sindicato de Ecopetrol (U.S.O). Que para ese tiempo se originaban en el Centro de Ecopetrol. Las Juanistas tuvieron un papel muy importante, ya que ellas creaban foros y conversatorios para la reconstrucción de conflicto de la clase obrera de Ecopetrol. Sus inigualables tareas y compromisos sociales las llevaron a este reconocimiento que tienen hoy en día en Barrancabermeja; a tal punto que cada manifestación que se realice en la ciudad son contactadas para que ellas puedan llevar ese mensaje de Paz y ser mediadoras de las manifestaciones.

 Actualmente las hermanas parten de Barrancabermeja hacia otra misión encomendada. Ellas expresaron que esta ciudad fue una experiencia inolvidable ya que en otras partes de Colombia no aprendieron tanto como en este municipio por el alto índice de sindicatos “Aquí yo aprendí a acercarme más al pueblo trabajador y los sindicatos, ya que en otras partes no había en sindicado” manifestó la Hermana Emilia Liscano García.